domingo, 4 de mayo de 2008

Te me vas a cagar de risas.

Tenías miedo, tenías.
Me tenías miedo a mí, a lo que era, al sol que ya nos había abandonado hacía horas.
Le tenías miedo al teléfono y por eso te escondías de mí, de quién era, del sol que se había escapado y te escondías del teléfono.
Y yo estaba chiquito, me sentía tan chiquito mirá, que ni te saqué la ropa. Te escuchaba respirar y te hablaba bajito.
Ninguno pensaba en la parada del colectivo ni en esos tantos amigos que teníamos. ¿Te acordás de ellos? Nos llamaban. Una vez vos les contestaste sin atender. ¡Qué monada!
Y yo chocho. Claro, si yo no quería que te vayas. Si vos estabas bien. Yo te estaba mimando y vos me las devolvías cada vez más fuerte. Me dejaste en Babia.
Me daba miedo que me veas a los ojos abiertos porque te estaba mirando en la bombacha y por ahí pensabas mal de mí. Pero no te podía dejar de mirar. Y pensaba en el cíclope, en vos, en lo mágica que eras y en como sabías encontrarme. En los números de la fecha (A ver si coincidían en algo con algo.)
Yo me ahogaba en ríos metafísicos decían todos pero vos hacías de ancla. Y yo me iba al fondo, más abajo, más abajo tuyo. Encontraba tu río. Tu propio mar metafísico y lo probaba, lo discutía, lo cuestionaba, lo aceptaba y me enamoraba de él. Pero vos, ¿vos qué ibas a saber? Si estabas memorizando el techo y te tomabas lección con la parte interior de tus ojos o viceversa. Tratabas de recordar el oscuro perfecto de las veces que los cerrabas. Y yo claro, estaba muy ocupado tratando de olvidarme del protector para que parezca accidente. Hasta que te diste cuenta y no te molestó y compartimos ríos metafísicos y nos ahogamos los dos y nos llenamos de nuestros sudores, nos vestimos en ellos con la luz apagada.
Después te fuiste. Pero ya había terminado de empezar todo lo demás.

1 comentario:

Lina dijo...

Y de repente ya eran uno,y no había manera de convencerlos de lo contrario..
Se encontraron, se miraron: Cíclope, magentas, puentes y demás.. Estaban ahí, tan locos y sordos, de la mano y sin frío, abrigados y contentos, SE HICIERON CONTENTOS, y no hubo nada más por agregar..